domingo, 13 de mayo de 2012

Hallan cómo proteger al organismo de los daños de la quimioterapia

Por primera vez científicos encontraron la forma de proteger al organismo de pacientes con cáncer de los efectos perjudiciales de la quimioterapia.
Los medicamentos de quimioterapia pueden matar rápidamente a las células cancerosas pero también tienen efectos en el tejido sano del paciente.
Por ejemplo, el tratamiento puede destruir a la médula ósea, que se encarga de producir nuevas células sanguíneas.
Los científicos del Centro de Investigación de Cáncer Fred Hutchinson, en Estados Unidos, lograron crear un "escudo" de células madre para proteger la médula ósea de los pacientes sometidos a la terapia.
Lo hicieron modificando las propias células madre sanguíneas del paciente y trasplantándolas para proteger a este tejido.
Los resultados del estudio preliminar llevado a cabo con tres pacientes con cáncer cerebral, dicen los científicos en Science Translational Medicine (Science Medicina Traslacional), mostraron resultados alentadores.
Dos de los pacientes sobrevivieron más tiempo del pronosticado y el tercero continuaba vivo tres años después del tratamiento y sin progresión de la enfermedad.
Ana Bravo

jueves, 10 de mayo de 2012

Expertos reducen apneas en prematuros con transfusión de sangre

Un estudio sugiere que la incidencia de las apneas en bebés de muy bajo peso al nacer (MBPN) disminuiría con una transfusión de sangre.
"La decisión de transfundir a un bebé debe tomarse según varias consideraciones porque existen riesgos y beneficios", dijo el autor principal, doctor John Kattwinkel, de la University of Virginia, en Charlottesville.
"Estos resultados sugieren que uno de esos beneficios potenciales sería la reducción de las apneas", añadió.
El equipo de Kattwinkel utilizó un análisis electrónico de ondas continuas para comparar la frecuencia y la gravedad de las apneas en 67 bebés de MBPN durante las 24 horas posteriores a la recepción de los glóbulos rojos (promedio: 1 unidad; rango: 1 a 6).
Los resultados aparecen publicados en The Journal of Pediatrics.
Con la transfusión disminuyó significativamente la desaturación por bradicardia para las apneas de 10, 20 y 30 segundos. Los registros de enfermería revelaron también que disminuyeron significativamente hasta las apneas más prolongadas.
A medida que aumentaban los hematocritos, se reducía la probabilidad de que los bebés tuvieran apneas en las siguientes 12 horas, aun tras dividirlos según la edad gestacional (menos de 32 semanas o más de 32 semanas).
El equipo considera que los resultados "son una prueba más de que la reducción de la capacidad sanguínea de transportar oxígeno, en lugar del volumen únicamente, tendría un papel clave en las apneas de los prematuros".
"Esto es muy importante porque hay que equilibrar el beneficio de una transfusión con los riesgos asociados", sostienen los autores.
"La apnea de los prematuros estaría asociada con el estado de la oxigenación. Como una transfusión de sangre elevaría la capacidad de transportar oxígeno, los neonatólogos sostienen desde hace tiempo que una transfusión reduciría la incidencia de las apneas de los prematuros", explicó Kattwinkel.
"Y algunos estudios pequeños así lo habían sugerido. Nuestra base de datos, que es muy grande, respalda esa idea", agregó.
El equipo, no obstante, admite: "La etiología de las apneas de los prematuros es multifactorial y (...) no eliminamos la posibilidad de que otras variables confundentes, como la sepsis, los fármacos, la hipertermia y la alteración del sueño, sesgaran los resultados".
"Sería interesante saber si transfundir a un bebé sólo para tratar las apneas realmente controlaría ese trastorno. Nuestro estudio no lo indagó específicamente", dijo Kattwinkel. 


Tania Ávila

miércoles, 9 de mayo de 2012

Menos niños mueren actualmente de leucemia

Los niños con un tipo de leucemia viven más que antes, quizás porque menos pacientes sufren recaídas con las nuevas combinaciones farmacológicas.
En un estudio sobre más de 20.000 bebés, niños y adolescentes con el cáncer de la sangre y la médula ósea, la posibilidad de sobrevivir por lo menos cinco años a partir del diagnóstico aumentó del 84 al 90 por ciento entre 1990 y el 2000.
"Sabíamos que había una tendencia positiva (en la supervivencia), pero sospechábamos de que el proceso de mejoría era más lento", dijo el doctor Stephen Hunger, de la Facultad de Medicina de la University of Colorado y del Hospital de Niños de Colorado, en Estados Unidos.
Además, el equipo de Hunger se puso "feliz al ver" una reducción constante de la mortalidad por leucemia en los niños pequeños y más grandes, como así también en aquellos con formas más o menos graves de la enfermedad.
En las personas con leucemia linfoblástica aguda (LLA), que es el tipo más común de cáncer infantil, la médula ósea produce demasiados glóbulos blancos inmaduros para eliminar las infecciones.
Hace 50 años, la LLA causaba la muerte en unos pocos años. Pero la tasa de supervivencia creció a medida que los médicos fueron obteniendo más herramientas para tratarla.
Ahora, el equipo consultó la información de los participantes de estudios del Grupo de Oncología Pediátrica sobre más de la mitad de los niños estadounidenses con leucemia diagnosticada entre 1990 y el 2005.
El 83,7 por ciento de los 21.600 niños y adolescentes de hasta 22 años diagnosticados entre 1990 y 1994 había sobrevivido cinco años y el 80,1 por ciento, por lo menos 10 años.
El 90,4 por ciento de los pacientes diagnosticados entre el 2000 y el 2005 seguía con vida cinco años después. La tasa de supervivencia a 10 años también registró una tendencia positiva, según publican los autores en Journal of Clinical Oncology.
El equipo observó que los niños más pequeños y los adolescentes eran menos propensos a morir de leucemia en los últimos años. Lo mismo ocurrió con los pacientes blancos, afroamericanos e hispanos, y con aquellos con formas más y menos agresivas del cáncer.
La única excepción fueron los bebés, que tienden a desarrollar una forma muy agresiva de la enfermedad. Sólo la mitad de ellos sobrevivió cinco años después del diagnóstico durante el período estudiado.
El equipo estimó que los bebés fueron el 2 por ciento de todos los casos de leucemia estudiados, aunque alcanzaron el 8 por ciento de las muertes.
"Esto sugiere que deberíamos mejorar la atención de soporte para los bebés y desarrollar terapias más efectivas con nuevos fármacos", opinó Hunger.
NUEVOS REGÍMENES TERAPÉUTICOS
La quimioterapia para tratar la leucemia no varió demasiado en los últimos años. Sin embargo, los investigadores aseguran que los avances en las combinaciones y las dosis farmacológicas que previenen la reaparición de la enfermedad explicarían el aumento de la supervivencia.
Hunger no atribuyó el aumento de la supervivencia a cinco años al diagnóstico más precoz de los cánceres y espera que la reducción de la mortalidad se mantenga en los próximos años.
"Este es un gran avance en términos de resultados, en especial en los últimos 10 ó 15 años", dijo el doctor Ching-Hon Pui, director de investigación de la leucemia del Hospital Pediátrico de Investigación St. Jude, en Memphis.
Pui señaló que este aumento de la supervivencia coincide con el registrado en el Reino Unido y en Holanda, entre otros países, y le atribuyó el éxito de los nuevos tratamientos a la colaboración médica internacional.
Eso incluye el desarrollo de mejores antibióticos y otros fármacos para tratar las infecciones asociadas a la quimioterapia. Esto, según explicó Pui, permite que los pacientes jóvenes reciban tratamientos intensivos con menos riesgos.
Pero el investigador, que no participó del estudio, aclaró que sobrevivir 10 o cinco años después del diagnóstico no equivale a "estar curado". Los niños tratados con radioterapia aún tienen riesgo de desarrollar otros cánceres unas décadas después, algo que el estudio no habría podido detectar.
"Aún queda mucho por hacer, pero (el estudio) es una buena noticia", sostuvo Pui.
Y Hunger coincidió. "Estos resultados son muy gratificantes, pero todavía hay un 10-15 por ciento de los niños y los adolescentes con LLA que morirán este año por la enfermedad", indicó. 

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_123126.html

Tania Ávila

Identifican nuevos genes del lupus

Un equipo internacional de investigadores identificó tres nuevos genes relacionados con el lupus, una enfermedad autoinmune crónica.
El análisis de más de 17,000 muestras genéticas de personas de varios grupos étnicos también señaló once regiones genéticas adicionales que podrían estar relacionadas con el lupus, y que ameritan de más estudio.
Los investigadores hallaron que los genes IRF8 y TMEM39a se asocian con el lupus en los pacientes estadounidenses de origen europeo, afroamericanos, Gullah (un grupo distintivo de afroamericanos de Georgia y Carolina del Sur) y asiáticos. El gen IKZF3 solo se asocia significativamente con el lupus en los afroamericanos y los estadounidenses de origen europeo.
Los investigadores afirmaron que sus hallazgos, que aparecen en la edición del 16 de abril de la revista American Journal of Human Genetics, muestran que los genes que provocan el lupus no siempre son universales.
El próximo paso es estudiar los tres genes para averiguar exactamente qué papel desempeñan en el lupus, apuntó el autor líder Christopher Lessard, científico de la Fundación de Investigación Médica de Oklahoma (Oklahoma Medical Research Foundation) en Oklahoma City.
El lupus afecta a alrededor de 1.5 millones de estadounidenses, y alrededor del 90 por ciento de los pacientes son mujeres. La enfermedad hace que el sistema inmunológico se active de forma exagerada y ataque a las células del propio cuerpo. Los síntomas incluyen fatiga, fiebre, sarpullidos y dolor articular.
Una combinación de factores ambientales y genéticos provoca el lupus. Aprender más sobre los factores genéticos de riesgo podría llevar a un mejor diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.


Tania Ávila

Estudio halla relación genética en un tipo de elefantiasis

Científicos hallaron un vínculo entre variaciones genéticas en una zona del genoma que controla la respuesta inmune y el riesgo de contraer podoconiosis, una enfermedad que desfigura las piernas y genera discapacidad y que afecta a casi 4 millones de personas, fundamentalmente en Africa.
En un estudio publicado en New England Journal of Medicine, investigadores compararon los genomas de 194 personas del sur de Etiopía afectadas por la enfermedad con el de 203 sujetos de la misma región que no estaban afectadas por la condición.
El equipo halló tres variaciones genéticas que aumentaban el riesgo de desarrollar la enfermedad.
La podoconiosis, o "podo" como suele llamársela, es un tipo de elefantiasis -o inflamación de las piernas- causada por una reacción anormal a los minerales que se encuentran en el suelo.
Suele desarrollarse en comunidades agrícolas de la zona tropical de Africa, América Central y el noroeste de India, entre las personas que no pueden pagar un calzado. En el 2011, la condición fue sumada a la lista de enfermedades tropicales desatendidas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
"Aún hay muchos lugares en el mundo donde las personas no pueden costear un par de zapatos", dijo Gail Davey, co-investigador del estudio.
"En algunas personas, eso significa tener los pies fríos, pero en otras puede conducir a la podoconiosis, que puede tener un impacto importante en su calidad de vida", agregó.
Los expertos señalan que caminar, cultivar o jugar descalzo en suelos de origen volcánico que contienen partículas minerales irritantes parece disparar cambios en el sistema linfático en las extremidades inferiores, lo que con el tiempo puede provocar inflamación en los pies y las piernas.
Según la OMS, alrededor de 1 millón de personas en Etiopía y otras 500.000 en Camerún estarían afectadas por podoconiosis.
Las consecuencias económicas son severas, indica la OMS, con bajas de productividad que alcanzan el 45 por ciento de los días laborales por año en cada paciente, lo que sugiere pérdidas económicas para un país como Etiopía de más de 200 millones de dólares anuales.
La enfermedad suele darse en las familias, lo que implica que probablemente hay un componente genético ligado a ella, pero hasta ahora no se habían encontrado mutaciones en los genes vinculadas con la podoconiosis.
Melanie Newport, de la Facultad de Medicina de Brighton & Sussex en Gran Bretaña, dijo que las tres variaciones que su equipo halló se encontraban en una región del genoma que juega un papel importante en el control del sistema inmune.
"Aunque estos aún son los primeros pasos en la identificación de posibles tratamientos, esto sugiere que los medicamentos que apuntan a las respuestas inmunes serían útiles", indicó la autora en un comunicado sobre los hallazgos.
Fasil Tekola Ayele, del Instituto de Investigación Armauer Hansen en Etiopía, quien también trabajó en el equipo, dijo que este tipo de estudio genético aún es muy poco común en las poblaciones africanas, pero que los resultados de esta última investigación destacan su importancia.
El equipo señaló que el próximo paso sería tratar de detectar exactamente qué moléculas están involucradas en la podoconiosis, y qué mutaciones genéticas específicas afectan la función de esas moléculas.
"Esto arrojará mucha más luz sobre posibles opciones terapéuticas", dijo Abraham Aseffa, también del Instituto de Investigación Armauer Hansen. 


Tania Ávila

Lactancia temprana es segura y beneficia a prematuros con retraso de crecimiento

Comenzar a alimentar con pequeñas cantidades de leche a los bebés prematuros con retraso del crecimiento entre las 24 y 48 horas posteriores al parto es seguro y beneficioso si no tienen alguna enfermedad o están inestables.
Así lo demostró un estudio del Reino Unido e Irlanda sobre 404 bebés de 54 hospitales. Todos habían nacido antes de la semana 35 de gestación, con un peso inferior al percentilo 10 y con evidencias prenatales por Doppler de retraso del crecimiento.
Al azar, la mitad comenzó a recibir alimento por vía enteral a los dos días de vida y la otra mitad, recién al sexto día de vida.
En la revista Pediatrics, los autores detallan que los bebés del primer grupo lograron una alimentación sostenida y completa por vía enteral antes que los del otro grupo (18 versus 21 días).
"Eso redujo unos tres días el uso de nutrición por vía intravenosa", dijo la autora, doctora Alison Leaf, del Centro de Investigación Biomédica para la Nutrición, la Dieta y el Estilo de Vida de la Universidad de Southampton y del Hospital General de Southampton.
Según su experiencia, "con apoyo, la mayoría de las madres puede proporcionarle a su bebé algo de leche dentro de las 24-48 horas del parto".
Además, señaló, "la lactancia temprana no estuvo asociada con un aumento de las complicaciones intestinales graves, en especial la enterocolitis necrotizante (ECN)".
En los bebés alimentados con leche tempranamente se registraron 36 episodios (un 18 por ciento) de ECN de todos los grados, comparados con 30 (un 15 por ciento) en el grupo de control. La incidencia de la ECN de estadio 2 y 3, "que es de mayor gravedad clínica", fue del 8 por ciento en ambos grupos.
La "patología abdominal" fue más común en el primero que en el segundo grupo: 59 (un 29 por ciento) versus 42 (un 21 por ciento) bebés con por lo menos un episodio de enfermedad abdominal. El equipo lo atribuyó principalmente a una mayor cantidad de casos de dismotilidad, síndrome de tapón de meconio y ECN de estadio 1.
"No hubo diferencia en la cantidad de niños con íleo séptico, perforación intestinal, cirugía o muerte por complicaciones gastrointestinales", escribe el equipo.
La ictericia por colestasis no fue tan común en el primero como en el segundo grupo (un 13 versus un 22 por ciento). Tampoco lo fue la incidencia de la sepsis de aparición tardía (un 28 versus un 35 por ciento).
No hubo diferencia en la duración de la estadía en el hospital o en la UTI (unidad de terapia intensiva), mientras que el inicio temprano de la alimentación mejoró el resultado SD para el peso al alta.
"Nuestro estudio no reveló evidencia a favor de retrasar más allá de las 24 ó 48 horas del parto la introducción de pequeñas cantidades de leche por vía enteral en la alimentación de los prematuros con retraso del desarrollo", concluyen los autores.
La doctora Paraskevi Karagianni, del Departamento de Neonatología de la Universidad Aristóteles de Tesalónica, en Grecia, y revisora del estudio, manifestó que los resultados "reafirman los hallazgos de estudios previos".
Por su parte, consideró Leaf, "en los hospitales que retrasan la introducción de la leche, el estudio respaldaría un cambio de la práctica. Lo mejor es hacerlo con un programa de promoción de la lactancia temprana para las madres de bebés prematuros".
Y con el equipo concluye: "Ahora, el desafío es comprender cómo utilizar mejor la alimentación para promover saludablemente la maduración y el funcionamiento de los intestinos inmaduros y minimizar la inflamación excesiva y dañina". 


Tania Ávila

Crece la preocupación sobre la marihuana sintética en EEUU

Tres adolescentes estadounidenses terminaron en el departamento de emergencias con estados mentales alterados y las pulsaciones muy elevadas luego de fumar marihuana sintética, indicaron médicos en un nuevo informe que se suma a evidencia previa sobre los peligros de la popular droga.
Una joven de 16 años que fue llevada al centro médico por su novio no podía moverse ni hablaba y no respondió cuando los médicos presionaron fuertemente su pecho o la pincharon. Aunque estaba recostada, su pulso era de 105.
Sólo volvió en sí luego de recibir dos tipos de medicación, un ansiolítico y un fármaco usado para tratar los movimientos anormales, y tras descansar varias horas.
Si bien su test de orina era positivo al THC, uno de los ingredientes activos de la marihuana natural, su novio dijo que también habían fumado K2, uno de los muchos nombres con que se conoce a la marihuana sintética.
La droga fue recientemente prohibida en Estados Unidos y se propuso clasificar sus diferentes tipos permanentemente como sustancias controladas de esquema 1, una categoría que incluye a la heroína y a la marihuana natural.
Las versiones sintéticas consisten en hierbas y especies unidas a químicos similares al cannabis, y se venden bajo una serie de nombres, como Spice, K2 y Red X Dawn.
No obstante, se cree que estas drogas sintéticas son mucho más fuertes que un cigarrillo regular de marihuana y que los productos incluirían otros ingredientes.
"Dado que no está regulada, no sabemos exactamente qué contiene", dijo la doctora Joanna Cohen, una de las autores del nuevo informe, publicado en la revista Pediatrics.
Los otros dos casos mencionados incluyen a adolescentes varones. Uno de ellos, un joven de 18 años, llegó a la sala de emergencias proveniente de una fiesta donde había participado de una pelea. Estaba agresivo, agitado, muy sudado y tenía 131 de pulso.
El otro joven, de 16 años, parecía confundido y agitado y tenía problemas para hablar.
Ambos adolescentes se calmaron después de recibir un ansiolítico y fueron dados de alta del hospital luego de algunas horas. En los dos casos el control de drogas dio negativo, pero los jóvenes dijeron que habían fumado marihuana sintética, la cual no se detecta en las pruebas estándar.
Cohen, emergentóloga del Centro Médico Pediátrico Nacional en Washington, dijo que los tres casos descriptos en su informe son los únicos tres de los que había sido testigo personalmente.
Pero en noviembre pasado, un equipo de médicos de Texas publicó un reporte sobre tres jóvenes de 16 años que habían sufrido ataques cardíacos luego de fumar cannabis sintética.
Y según Cohen y sus colegas, los centros de control de envenenamiento del país norteamericano recibieron desde el 2010 4.500 llamados relacionados con estos productos. 


Tania Ávila