miércoles, 9 de mayo de 2012

Menos niños mueren actualmente de leucemia

Los niños con un tipo de leucemia viven más que antes, quizás porque menos pacientes sufren recaídas con las nuevas combinaciones farmacológicas.
En un estudio sobre más de 20.000 bebés, niños y adolescentes con el cáncer de la sangre y la médula ósea, la posibilidad de sobrevivir por lo menos cinco años a partir del diagnóstico aumentó del 84 al 90 por ciento entre 1990 y el 2000.
"Sabíamos que había una tendencia positiva (en la supervivencia), pero sospechábamos de que el proceso de mejoría era más lento", dijo el doctor Stephen Hunger, de la Facultad de Medicina de la University of Colorado y del Hospital de Niños de Colorado, en Estados Unidos.
Además, el equipo de Hunger se puso "feliz al ver" una reducción constante de la mortalidad por leucemia en los niños pequeños y más grandes, como así también en aquellos con formas más o menos graves de la enfermedad.
En las personas con leucemia linfoblástica aguda (LLA), que es el tipo más común de cáncer infantil, la médula ósea produce demasiados glóbulos blancos inmaduros para eliminar las infecciones.
Hace 50 años, la LLA causaba la muerte en unos pocos años. Pero la tasa de supervivencia creció a medida que los médicos fueron obteniendo más herramientas para tratarla.
Ahora, el equipo consultó la información de los participantes de estudios del Grupo de Oncología Pediátrica sobre más de la mitad de los niños estadounidenses con leucemia diagnosticada entre 1990 y el 2005.
El 83,7 por ciento de los 21.600 niños y adolescentes de hasta 22 años diagnosticados entre 1990 y 1994 había sobrevivido cinco años y el 80,1 por ciento, por lo menos 10 años.
El 90,4 por ciento de los pacientes diagnosticados entre el 2000 y el 2005 seguía con vida cinco años después. La tasa de supervivencia a 10 años también registró una tendencia positiva, según publican los autores en Journal of Clinical Oncology.
El equipo observó que los niños más pequeños y los adolescentes eran menos propensos a morir de leucemia en los últimos años. Lo mismo ocurrió con los pacientes blancos, afroamericanos e hispanos, y con aquellos con formas más y menos agresivas del cáncer.
La única excepción fueron los bebés, que tienden a desarrollar una forma muy agresiva de la enfermedad. Sólo la mitad de ellos sobrevivió cinco años después del diagnóstico durante el período estudiado.
El equipo estimó que los bebés fueron el 2 por ciento de todos los casos de leucemia estudiados, aunque alcanzaron el 8 por ciento de las muertes.
"Esto sugiere que deberíamos mejorar la atención de soporte para los bebés y desarrollar terapias más efectivas con nuevos fármacos", opinó Hunger.
NUEVOS REGÍMENES TERAPÉUTICOS
La quimioterapia para tratar la leucemia no varió demasiado en los últimos años. Sin embargo, los investigadores aseguran que los avances en las combinaciones y las dosis farmacológicas que previenen la reaparición de la enfermedad explicarían el aumento de la supervivencia.
Hunger no atribuyó el aumento de la supervivencia a cinco años al diagnóstico más precoz de los cánceres y espera que la reducción de la mortalidad se mantenga en los próximos años.
"Este es un gran avance en términos de resultados, en especial en los últimos 10 ó 15 años", dijo el doctor Ching-Hon Pui, director de investigación de la leucemia del Hospital Pediátrico de Investigación St. Jude, en Memphis.
Pui señaló que este aumento de la supervivencia coincide con el registrado en el Reino Unido y en Holanda, entre otros países, y le atribuyó el éxito de los nuevos tratamientos a la colaboración médica internacional.
Eso incluye el desarrollo de mejores antibióticos y otros fármacos para tratar las infecciones asociadas a la quimioterapia. Esto, según explicó Pui, permite que los pacientes jóvenes reciban tratamientos intensivos con menos riesgos.
Pero el investigador, que no participó del estudio, aclaró que sobrevivir 10 o cinco años después del diagnóstico no equivale a "estar curado". Los niños tratados con radioterapia aún tienen riesgo de desarrollar otros cánceres unas décadas después, algo que el estudio no habría podido detectar.
"Aún queda mucho por hacer, pero (el estudio) es una buena noticia", sostuvo Pui.
Y Hunger coincidió. "Estos resultados son muy gratificantes, pero todavía hay un 10-15 por ciento de los niños y los adolescentes con LLA que morirán este año por la enfermedad", indicó. 

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_123126.html

Tania Ávila

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